A fuerza de oírlo, parece cierto

La imagen es una escena digital y distópica, ambientada en una calle urbana futurista iluminada por neones de colores rosa y azul. En el centro, una joven con los ojos vendados sostiene un teléfono móvil, completamente absorta en su pantalla. Su postura es pasiva, como si estuviera siendo bombardeada por información sin poder ver lo que la rodea.
Diana Yulieth Socha Hernández
Diana Yulieth Socha Hernández

Total Transmediamanipulación mediática

¿Alguna vez te has sorprendido tarareando una canción que no te gusta, solo porque la has escuchado mil veces?, a mí sí me ha pasado muchas veces, bueno, con la información pasa algo parecido, a eso se le llama: efecto verdad por repetición.

Este fenómeno psicológico describe cómo una afirmación se vuelve más creíble sólo por el hecho de oírla repetidamente, aunque sea completamente falsa. Nuestro cerebro confunde familiaridad con veracidad, lo que suena conocido, nos parece seguro y por tanto, verdadero.

Piénsalo así: si una noticia o una frase se repite en distintos lugares —un titular en redes, un video corto, una historia, un comentario en un foro— tu mente empieza a pensar: “si lo he visto tantas veces, debe ser cierto”.

En 2016, por ejemplo, una de las noticias falsas más compartidas en Facebook aseguraba que el Papa Francisco apoyaba a un candidato presidencial estadounidense. Fue desmentida una y otra vez pero el simple hecho de verla circular tantas veces llevó a miles de personas a creerla real.

En un medio nacional, hicieron referencia a este tema y afirmaron: «La información que había generado polémica fue publicada por el portal de internet WTOE 5 News, y posteriormente tuvo que ser desmentida por la misma sede papal. Incluso el mismo pontífice se refirió recientemente a dicho episodio en una entrevista concedida a un medio católico, y alertó sobre los peligros de la masificación de la información no corroborada en la era digital».

Las plataformas digitales potencian este efecto, los algoritmos priorizan lo popular, y lo popular se repite hasta que se instala en nuestra memoria colectiva.

Una frase sin evidencia puede convertirse en “verdad compartida” a punta de likes y retuits.

El efecto verdad por repetición es el combustible perfecto para la desinformación; cuanto más se difunde una mentira, más convincente se vuelve. Por eso, la mejor defensa no es dejar de consumir información, sino aprender a reconocer cuándo la repetición está sustituyendo a la evidencia.

La próxima vez que leas algo y pienses «esto lo he visto en todas partes, debe ser cierto», detente un segundo, quizás solo estás escuchando el eco de una mentira bien amplificada.

Referencia: Caracol

¿Te gustó este artículo?

Explora más artículos sobre educomunicación y alfabetización mediática

Ver Todas las Entradas
¡Habla conmigo!