Pisadas que no se borran del todo

Una calle urbana oscura y desierta en la noche, donde un sendero de huellas digitales luminosas —en tonos cian y magenta— se extiende hacia el horizonte. Cada huella está compuesta por iconos flotantes de redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok, junto con símbolos de corazón, mensajes, compras y perfiles de usuario. La escena representa la huella digital que dejamos al navegar por internet, visualizando cómo nuestras interacciones online forman un camino inmaterial pero persistente a través del mundo digital.
Diana Yulieth Socha Hernández
Diana Yulieth Socha Hernández

Total TransmediaAlfabetización mediática

Alguna vez tuve una entrevista de trabajo en la que el posible jefe me hacía preguntas que me hicieron sentir que ya me conocía. Me pareció extraño, hasta que, después de un rato, descubrimos que teníamos colegas en común. Pero también me confesó algo más: antes de llamarme, había revisado todas las redes sociales donde aparezco activa. Vio mis publicaciones, los comentarios que hacía y lo que escribía en mi blog. Esa revisión —mi huella digital— influyó directamente en su decisión de invitarme a la entrevista.

Esta anécdota confirma que la huella digital que había dejado fue crucial en el proceso de selección. Mi blog personal, los artículos que publiqué, las fotografías en mis redes sociales y las opiniones que compartí le dieron a mi futuro jefe la confianza suficiente para conocerme mejor, entrevistarme y, finalmente, ofrecerme el puesto.

Hoy es prácticamente imposible escapar del rastro que dejamos en los entornos digitales. Cada clic, cada búsqueda, cada publicación en redes, e incluso las compras que realizamos en línea, quedan registradas, construyendo un perfil detallado de nuestras preferencias, intereses y comportamientos.

¿Qué es exactamente la huella digital?

En Digital-IA solemos explicarlo de manera sencilla: la huella digital son pisadas que no se borran del todo. Es el rastro de información que dejas cada vez que usas internet, incluso cuando sientes que “solo estás navegando”.

La huella digital se refiere a toda la información que se genera y almacena en internet sobre una persona o entidad. Incluye datos personales —como nombre, correos electrónicos o números de teléfono— y también información derivada de nuestras actividades online: historiales de búsqueda, publicaciones, comentarios, ubicaciones, transacciones y cualquier interacción con plataformas digitales.

Según We Are Social, en Colombia existen más de 73,68 millones de conexiones móviles y 38,45 millones de usuarios activos en redes sociales. Entre ellos, el 51,7 % son mujeres y el 48,3 % son hombres. Estas plataformas han democratizado el acceso a la información, permitiendo a la ciudadanía mantenerse al tanto del país y del mundo de manera más rápida y eficiente. Además, el 74,8 % de los colombianos utiliza internet principalmente para buscar información, lo que subraya aún más la importancia de comprender y gestionar nuestra huella digital.

Comprender la huella digital no significa adoptar una postura paranoica, sino asumir un sentido de agencia. Nuestra presencia en internet no es un accidente: es una construcción continua. Eso implica que también podemos aprender a cuidarla, fortalecerla y usarla a nuestro favor.

Referencias: IBM Ilunion Scielo

¿Te gustó este artículo?

Explora más artículos sobre educomunicación y alfabetización mediática

Ver Todas las Entradas
¡Habla conmigo!